¿Puede haber razón más contundente?
Los que hablan son Potito y Berto (¿A dónde van los niños?), dos osos de peluche que se han hecho viejos, y filosofan sobre el misterio de la desaparición de los niños. Mientras uno de ellos se niega a creer que el niño con el que jugaban pueda haber crecido, el otro le explica en qué consiste pasar de la niñez a la madurez.
