jueves, 5 de enero de 2012

¡Que la lectura no sea una tortura!


Hace unos meses, se lanzaba a la red una campaña que, bajo la etiqueta "Campaña por las lecturas sin examen", quería fomentar las actividades lectoras y que leer en nuestras aulas significase algo más, adquiriese el significado de experiencia, de experiencia compartida y fructífera. 
En el artículo de la campaña se decía más o menos esto: “En la mayoría de los centros educativos, el fomento de la lectura está mal enfocado. Desde el momento en que obligamos a leer unos libros concretos, escogidos en el departamento correspondiente según dudosos criterios y, a veces, deprisa y corriendo, estamos yendo contra el principio de fomento de la lectura; así solo fomentamos el aburrimiento. Y, si además de obligar a leer algo que puede estar muy alejado de los intereses de algunos alumnos y alumnas, les decimos que los vamos a examinar sobre ello, ya estamos fomentando algo más: el rechazo a la lectura.
Naturalmente, los chicos y chicas deben leer, hay que hacer algo para conseguir que lean y obligarles a leer un libro que no les interesa y del que luego van a tener un examen no es el camino. De hecho, hay muchos  alumnos que leen cualquier cosa, que leen mucho y, sin embargo suspenden el examen de lectura; simplemente no les interesa lo que les obligamos a leer”.
Tras este primer post, vinieron otros (aquí podéis encontrar todos los artículos) en los que se recopilaban listas de posibles lecturas recomendadas y diversas actividades lectoras que numerosos profesores y profesoras habían compartido a través de sus blogs. Se intentaba con ello demostrar que sí es posible conseguir que la lectura en nuestras aulas no sea una tortura para muchos alumnos y alumnas.
Finalmente, se creó un grupo en Diigo, grupo creado con estos objetivos:
  1. Promover las lecturas sin examen aportando ideas novedosas y originales para evaluar la lectura y, al tiempo, fomentarla.
  2. Invitar a todos los docentes a que compartan las experiencias lectoras con sus alumnos u otras experiencias de compañeros que les hayan parecido interesantes para desarrollar en el aula.
  3. El fin último sería, por tanto, crear un repositorio de buenas experiencias lectoras para ofrecer ideas  y convencer de que la evaluación puede ser otra cosa distinta a un examen.

Si estáis de acuerdo con estos principios, podéis pasaros por el grupo en Diigo para conocer las actividades recopiladas y uniros para aportar las vuestras. Asimismo, podéis enlazar este artículo a través de este logo creado por la profesora Meli San Martín.

Creado por Meli San Martín


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